Ha pasado ya un tiempo desde que lo ví
Como pasa el tiempo, casi un año ya de todo aquello, de nuestro primer encuentro. Aún recuerdo la primera palabra que dirigió hacia mi; el olor de su colonia, el dulce tacto de sus abrazos, de sus beso en el pelo; me acuerdo todavía como si fuera ayer mismo. Pasamos por mucho juntos pero también nos hicimos demasiado daño, quedaron heridas que no han vuelto a sanar y si lo han hecho aún duelen. Jugábamos con nuestros sentimientos, la una porque no la hirieran, el otro porque era emocionalmente inestable; ambos lo eran; por ello,se necesitaban tanto que se repelían, igual que las cargas de las pilas. No diré que no dí mucho aunque quizás podría haber puesto más; pero ya es demasiado tarde, y si no lo es, no sé como lograré salir de este abismo que se encuentra a nuestros pies, intentando arrojarnos. A veces me preguntan que vi en él, que me dio para seguir al pie del cañón y para que sus palabras dolieran tanto; los que han estado alguna vez enamorados sabrán que no es que te entreguen nada material sino un sentimiento que te invade todo el cuerpo, que te hace sonreír, que te deja extasiada igual que tras un orgasmo; es ese sentimiento de placer que nos hace seguir vivos. En ocasiones se cuestionan su actos, yo también solía hacerlo; sé que muchos no pueden comprender que significaba él en mi vida, quizás por que están tan ciegos odiando que no pueden parar a pensar que lo que yo sentía era lo mismo que ellos sienten por sus parejas, a las cuales, les perdonan cosas mucho mas imperdonables (o al menos desde mi punto de vista). Ninguno somos santos, todos cometemos errores, los suyos mas graves que los míos, que los de cualquier otro, pero no soy capaz de dejarle ir sin más, no ahora; ni lo tengo ni lo quiero y en el fondo aún hay una fina cuerda que nos une y quizás si que lo quiera, pero ya no es de esa manera como cuando se quiere a alguien hasta la muerte, no, ahora solo me queda ese deseo hacia él, hacia lo que era y lo que me daba. No quiero relaciones sin futuro, ni relaciones complicadas que se basan la mayor parte del tiempo en discusiones sin sentido y sexos de reconciliación sin amor; no, yo ahora solo busco quedadas furtivas que me hagan evadirme del mundo, sexo que nos haga olvidar y desahogar las tensiones del mundo, orgasmo de placer infinito. Sólo quiero sonrisas, caricias, el tacto de las sabanas contra nuestros cuerpos desnudos; algunos pensarán que se me va la cabeza, no, no se me va, simplemente que he avanzado, ya sé de que va lo otro y yo ahora mismo no puedo permitirme eso con nadie, emocionalmente inaccesible hasta nuevo aviso, demasiado ocupada con los estudios y ayudando a los demás. No quiero atarme a nadie este año, no quiero nada que me complique la vida este curso, quiero a quién no puedo tener y para lo que de momento no puedo tener, y lo quiero por él, porque ya me conoce, porque ya le conozco, porque sabemos a que vamos y cuales son las bases de nuestro principio inmediato; por eso a veces deseo que vuelva, porque ahora mismo no tengo tiempo de conocer a nadie que me de lo que él me daba, no digo que me quede con él o no, simplemente que cuando este agobio acabe, entonces, buscaré otra persona o algo más, pero de momento no. Ojalá algunos consiguieran comprender esto que escribo, esto que siento; para que cuando me preguntan: "¿Lo echas de menos?"; y yo respondo: "Echo de menos lo que él representaba para mí"; no necesiten preguntarme que significa sino simplemente comprender que aunque ya no lo quiera como antes, siempre será aquel que dio uno de los mayores pasos, siempre será un buen amigo, le duela a quién le duela, me duela, hasta a mi misma. El tiempo pasa, los calendarios se acaban, la distancia hace mella, todo se pone en nuestra contra y es tal y como debe ser, no por olvidarnos si no por dejar de sentir amor, por dejar que quede solo pasión, solo deseo. Ese deseo que solo nuestras bocas son capaces de saciar. Y no, no le quiero; pero si le quise, le quise tanto que aún guardo todos los recuerdos, lo amé de una manera como solo se ama una vez en la vida y es por ello que siento empatía y cariño hacia su persona, no hay más. Algún día encontraremos a alguien que nos complemente como solíamos hacerlo nosotros, hasta entonces, debemos dejar la puerta abierta y liberar tensiones como se pueda, aunque eso implique un untos momentáneo.

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